Restauración de pisos de madera
Cada etapa se coordina con vos para respetar los tiempos de secado y el ritmo de tu hogar o local.
Solicitá un diagnóstico sin compromiso: medimos la humedad, evaluamos la adherencia y te contamos qué tratamiento conviene para tu madera y el tránsito que recibe.
Antes de comenzar una restauración, conviene dejar claros algunos puntos sobre el diagnóstico, los materiales y el alcance del trabajo. Estas precisiones evitan malentendidos y ayudan a que el resultado final coincida con lo esperado.
El diagnóstico incluye la medición de humedad del soporte, la prueba de adherencia de los acabados existentes y una revisión visual de tablones, molduras y juntas. Con esos datos definimos el tratamiento más adecuado según el tipo de madera y el tránsito esperado. Este análisis es previo a cualquier lijado y no compromete al cliente a contratar el servicio completo.
Trabajamos con pisos de roble, fresno, nogal y otras maderas nobles, tanto en viviendas como en locales comerciales y edificios patrimoniales. También intervenimos parquets antiguos con piezas de diferentes épocas, siempre que el estado del soporte permita una restauración segura. En casos de madera muy degradada, evaluamos si conviene reparar o reemplazar las piezas afectadas.
Sí. Utilizamos barnices al agua con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles y aceites naturales endurecedores que penetran en la fibra de la madera. Estos productos protegen el piso sin alterar su respiración natural y son aptos para ambientes con niños o mascotas. La elección entre barniz o aceite depende del tipo de madera, el uso del espacio y la preferencia estética del cliente.
Antes de comenzar, protegemos el mobiliario y las zonas que no se van a intervenir con láminas y cintas de enmascarar. Al finalizar, realizamos una limpieza completa del área de trabajo, incluyendo la aspiración del polvo fino generado por el lijado. El cliente recibe el espacio listo para usar, sin residuos ni restos de material.
La duración depende de la superficie, el estado del piso y el tipo de acabado elegido. Un lijado con barniz al agua puede requerir varias pasadas con secado intermedio, mientras que un aceite natural suele aplicarse en menos capas. En la visita de diagnóstico entregamos un estimado de tiempo realista, considerando también los tiempos de secado y las condiciones de humedad del ambiente.
Garantizamos la correcta ejecución de los trabajos contratados y la calidad de los materiales aplicados. Si dentro de los primeros meses aparece una falla vinculada a la aplicación o al producto, lo revisamos sin cargo. La garantía no cubre daños posteriores causados por filtraciones, golpes o un mantenimiento inadecuado del piso.
Respuestas claras sobre el proceso de lijado, los acabados ecológicos y el cuidado de tu parquet antiguo.
Depende del estado del soporte y de la superficie a tratar. Un lijado completo con barnizado suele llevar entre tres y cinco días para una vivienda estándar. Si hay tablones dañados que requieren reemplazo o molduras a reponer, sumamos una jornada adicional. Antes de empezar, hacemos un diagnóstico con medición de humedad y prueba de adherencia para darte un plazo ajustado.
El barniz al agua forma una película protectora resistente al tránsito y a las manchas, ideal para cocinas o pasillos con movimiento constante. El aceite natural penetra en la fibra, realza la veta y permite reparaciones puntuales sin lijar toda la superficie. La elección depende del tipo de madera, del uso del espacio y de cómo querés que envejezca el piso.
Sí, siempre que la estructura esté sana. Primero identificamos el origen de la humedad y lo resolvemos. Luego evaluamos qué tablones pueden recuperarse con lijado y cuáles necesitan reemplazo. Para las juntas usamos masillas flexibles que evitan futuras filtraciones. En casos extremos, recomendamos un tratamiento de secado antes de intervenir.
Trabajamos con maquinaria de aspiración que captura el polvo en origen, así que la acumulación es mínima. Además, protegemos el mobiliario y las zonas aledañas con film y lonas. Al finalizar, la limpieza está incluida: dejamos el ambiente listo para habitar, sin residuos de lijado ni restos de productos.
Ofrecemos acabados mate, satinado y brillante, tanto en barnices ecológicos al agua como en aceites endurecedores. También trabajamos con tintes personalizados que respetan la pátina original de cada pieza. Durante el diagnóstico te mostramos muestras sobre tu propia madera para que veas el resultado antes de decidir.
Para conservar el acabado, recomendamos limpieza con productos neutros y paños húmedos bien escurridos. Evitá el uso de vapor y de ceras abrasivas. En zonas de alto tránsito, una alfombra en la entrada ayuda a reducir el desgaste. Si notás zonas opacas, podemos hacer un mantenimiento puntual sin necesidad de lijar todo el piso.